lunes, 11 de mayo de 2015

Cartas vacías

Mis brazos se congelan por el frío
no hay nadie más aquí
un puro silencio molesto
un ramo de flores
una carta vacía...

Y digo vacía 

porque tu alma lo está
y aunque quisiera tenerte,
mi reina,
no volverás, pequeña.

Y quiero quererte

aunque a veces no quiero
ojitos celeste cielo
con los brazos abiertos
te espero.

Tus manos 

fuentes de energía
toman cosas 
y las convierten en vida
como tu sonrisa.

Pequeño amante

de las cosas difíciles
como las colinas con nieve,
las tardes de frío
y un corazón aturdido.

Salvaje poeta

amigo del viento
quereme como te quiero
en este momento
te siento.

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