viernes, 1 de mayo de 2015

a veces

A veces trato de entender si el problema está en mi o en los demás, y me quedo vagando durante meses en esa duda, y en los momentos en que no quiero acordarme de lo que está sucediendo es cuando más se acerca a mi, esa duda, aquella que me quita el sueño susurrándome innombrables cosas al oído, convenciéndome de errores fatales, controlado mi mente y alma, apoderándose de cada parte de mi ser. Tengo tantas ganas de alejarme que siento que poco a poco me desvanezco, me voy desvaneciendo en la vida de las personas, dejando poco y nada en ellos.
Entro en un estado que va más allá de estar tirado en la cama sin saber qué hacer, estoy en una realidad tan oscura que me aterra, y no encuentro luces en aquellos lados, ni siquiera fueron capaces de compartir una caja de fósforos, o alguna pequeña vela que sea mi acompañante en éste frío camino. Ahí es cuando empiezo a utilizar mis sentidos, y escucho las voces que dicen que no puedo, que no debo, que no necesito, y huelo ese olor tan repugnante, que revuelve mi estómago cual licuadora, y marea a mi cabeza hasta que ésta pierde noción de lo que sucede. Utilizando mi gusto encuentro lo amargo, un sabor desagradable invade mi paladar, y recorre mi cuerpo. A la hora de utilizar el tacto solo logro sentir algo áspero y frío, muy frío, me congela. Y el camino es tan largo, y no hay ni una luz que quiera guiarme, ni siquiera alguna luciérnaga que se perdió y vaga, al igual que yo. Entonces necesito una compañía, y no la encuentro, y tengo que seguir en esa oscuridad como si tuviese los ojos vendados, y mis sentidos, y lo que siento, no me favorecen, no me hacen sentir bien, probablemente sea un paralelismo psicocósmico entre aquel lugar y yo... pero ¿cómo hacer que desaparezca? si tan solo tuviese una pequeña luz que haya estudiado turismo, para entender de qué hablo y a dónde quiero dirigirme. Pero no es tan fácil como simplemente estudiar una carrera y así comprenderme, ésto va más allá de la silla en la que estamos sentados leyendo ésto, es dentro de mi cabeza, ¿y cómo voy a tener una guía, que haya seguido la carrera de turismo, para mis pensamientos turistas? vagos y cansados.