martes, 28 de abril de 2015

Pelotudos

Todos ustedes son una manga de pelotudos, de esos que me hacen sentir tan bien como mal, tienen todo el control de mi cuerpo, son los protagonistas de la obra en la cual me encuentro como un títere suyo. 
A veces siento que quieren jugar con lo que queda de mi, y otras veces creo que tienen muchos tarros de boligoma para pegar los pedacitos de mi corazón, que poco a poco, ustedes y yo rompimos. 
No los culpo, aunque a veces tengo ganas. Quiero que sepan que tengo una bronca inmensa que me come por dentro y me hace decir y/o sentir cosas que no quiero. Y aunque los quiero, muchas veces me hacen mal.
También me hacen bien, porque están ahí contándome chistes que no entiendo, cantando canciones que no me gustan, cinchándome el pelo, y el alma, y a veces los arrancan de mi cuerpo, a ambos. Y ahí es cuando duele, y cuando quiero que se alejen, y hago todo lo posible para que no estén, y me doy cuenta que estoy sola, sentada en un rincón de un cuarto que desconozco, imaginando situaciones que jamás van a pasar, deseando conocer cosas que jamás conoceré y queriendo no ser yo.
En momentos como éste odio la risa de Cerebro, el de El laboratorio de Dexter, "ja ja ja, ja jaja jaja" me irrita tanto que me dan ganas de romper la tele. O la computadora, cuando se me empiezan a reproducir solos los vídeos que les comparten sus tíos, o sus abuelos.
Me siento sola y molesta, algo frustrada, y no quería faltar al liceo.
Tengo ganas de no existir, tengo ganas de irme por un ratito a alguna canción de Blink, como Adam's Song. 
Tengo ganas de fumarme un porro del tamaño de la Torre de Pisa. Y quiero un capuccino pero no puedo, porque después me duele el estómago. 
Estoy tan enojada que siento que todo mi dolor emocional empieza a pasar suavemente a mi cuerpo y de repente me enfermo. No como Horacio Quiroga, se manifiesta en mi salud y es algo que hace que me enoje aún más.
Probablemente tenga algo que ver con ser mujer y adolescente, o capaz que soy una caprichosa de mierda que hoy no tiene ganas de tener un buen día.