domingo, 19 de abril de 2015

pensar

2010.
Una niña de 1 metro y 45 centímetros, un apodo, grupos de amigos acá y allá. Algún porro, algún cigarro, algún beso.. sólo un beso, sólo el primer beso.
Un liceo privado a tres paradas de su residencia.
Un niño que le pagaba las fotocopias, una chica que se sonrojaba.
Un profesor que pedía silencio, un compañero que hablaba.
El novio de mi amiga sentado atrás de la misma. El chico que pagaba fotocopias sentado un banco a la izquierda y cuatro más hacia atrás.
Un secreto que debía ser guardado, un secreto que no guardé, una amiga menos, una amiga más. 
Una pelea, una reconciliación, una ida a buscar nueces, un hombro quebrado y una amiga con muletas.
Un 12 en un escrito de matemática, ninguna materia pendiente, incluso con yeso y escribiendo con la mano izquierda.
2011.
Misma niña, misma estatura, mismo apodo, ya no mismo grupo de amigos. Algunos porros, algunos cigarros, más besos, feos.
Mismo liceo, mismas personas, ya no más fotocopias gratis, pero sí un amigo.
Ella en la misma clase que yo, una alumna nueva, peleas con profesores, portazos, enojos con y sin razón, aunque siempre creímos que sí, hasta el día de hoy.
Pelo largo, rubio, uniforme, a veces con pollera, a veces con Hering. A veces con canguro, a veces con campera.
Una plaza, unos amigos, unas motos, algunas bicis. Fotos, hamacas, toboganes.
Una amiga que perdonó porque entendió pero a su vez el rencor iba y venía. ¿Eso es entender? alguien que nunca terminé de conocer.
Una nota baja, dos notas bajas, tres, cuatro, cinco. Cinco.
¿Por qué? yo estudié para biología. No importa.
Tres materias salvadas, dos materias perdidas. Inglés e historia.
2012.
Misma estatura, mismo liceo, mi amiga se fue, pero otra volvió. Nos sentábamos juntas, jamás prestamos atención, robábamos tiza y decíamos que tomábamos merca, nos reíamos de la profesora que se ponía a comer yogur con cereales en clase. Un uno en esa materia, un abandono, un examen libre, cajas de cigarros, porros mañaneros.
El timbre de la muerte, la hora de quedarse sola.
Muerta de hambre en la hora de gimnasia, la primera vez que dije esternocleidomastoideo. Un 10. Una materia aprobada.
De 15 materias, 12 bajas. Literatura, ECA y gimnasia altas.
3 meses de clase, de 12 bajas pasé a 6, 5 fueron las que reprobé.
Física, química, dibujo, geografía y cívica.
Materias pendientes del año anterior, inglés salvado con 6, solo porque sí, porque hice todo mal.
Historia iba a tener que esperar hasta diciembre. Igual la salvé.
El fin del mundo. Una persona nueva que vive a cinco cuadras de mi casa. Hola.
Primer examen, geografía. 
¿Qué es esto? ¿Cuándo lo di? Yo que sé de dónde sale el arroz, botija. Perdí el examen, con 4.
Mi turno para el oral, necesitaba un 8.
-¿De dónde viene el arroz?
-...
-¿Estás bien?
-Sí, pero a mi no me mandaron a estudiar de dónde viene el arroz.
Examen perdido, 2.
Hora de dormir, y después vemos. 
Desperté, planes rotos, no quiero dar exámenes, me voy a hacer un tatuaje de blink. 
Verano.
2013.
Me hice el tatuaje de blink. Lo conocí, me enamoré. Hola! sólo un hola.
20/01 el primer beso real.
03/02 el primer novio real.
Todo parecía bien, hasta que me cambié de liceo. Un liceo a seis cuadras de mi casa, un liceo enorme. Primer día, 7 de la mañana, tratando de encontrar una cara familiar. 
Entré a clases, me senté adelante, se presentó la profesora de matemática y después de dos horas me di cuenta que esa no era mi clase, busqué la mía y fui, se volvió a presentar la profesora de matemática. Cuatro horas seguidas de lo mismo.
Me fui fumando un cigarro. Los otros días no volví, daba vueltas por el barrio a las 7 de la mañana, escuchando a los pibes chorros y a veces a radiohead. 
Los días que mamá se iba temprano eran los días de suerte, salía, daba una vuelta y volvía a casa a dormir. Si por alguna casualidad llegaba antes, por otra casualidad "yo también salí antes, qué bien ¿no?"
Me quiero cambiar de liceo.
''Liceo nuevo, vida nueva'' mentira. 
Un liceo a unas, no sé, no pienso contar, pero pensá que si el ómnibus iba relativamente despacio llegaba en media hora. Pero lo bueno fue que todos los días tenía una hora fija de música, ida y vuelta. Aunque las vueltas eran frías, tanto que una vez quise prenderme un cigarrillo y cuando intenté sacarlo de mi boca me arranqué un pedazo de labio, y fumé el cigarro con gusto a sangre, horrible.
-¿Cómo me está yendo?
-Y mirá, metele a los parciales, tenés todas bajas.
"METELE" ¿qué querés que le meta? tengo todas bajas.
Las idas al liceo eran divertidas porque comprábamos cositas para comer y nos hacíamos las pelotudas esperando que pase el tiempo para decir "uy, entramos hace media hora, ya fue, no vamos nada" y poder volver a casa a dormir. 
-¿Vamos a dejar el liceo?
-Y sí.
Ese año no hice más nada que pasar acostada y visitar a mi novio en su casa. A veces, cuando me levantaba temprano tenía que ver "Día perfecto" mientras mis días eran la mierda más grande que puede existir. ¡Qué agotador no hacer nada! incluso más agotador que sí hacer. 
Y así pasaron seis meses de estar acostada.
Y de jugar al Zelda, el que nunca pude terminar porque como me descargué el emulador del Nintendo 64 por ARES no me andaba eso de "guardar", y jugaba todos los días, pero desde el principio, hasta que me cansaba, siempre en el mismo lugar. Te odio ARES. 
Era todo tan igual, incluso el Zelda. Yo era Link atrapada en una rutina totalmente repetitiva en la que me daban órdenes de lo que debía o no hacer, y yo cumplía, pero nunca avanzaba. Llegaba al mismo lugar y de repente, como por arte de magia, ya era demasiado tarde y tenía que descansar. Curioso haberme quedado en una parte en la que estás en un círculo y hay fuego (super explícita) pero tampoco soy un gordo friki. Sólo me gusta ese juego. Era yo, ahí, corriendo en círculos con una espada en la mano, un escudo en la otra, el centro era puro fuego/lava y alguien me perseguía para re pararse de mano, era como si mi "yo" que sabía que no estaba haciendo las cosas bien me quisiera advertir algo, o no, capaz que es sólo un juego precioso.
2014.
Ansiosa por volver a estudiar, anotada en el mismo liceo en el que tuve el primer día cuatro horas seguidas de matemática, aunque por suerte, ésta vez, en la tarde.
"qué me importa" dije, "yo voy a ir a estudiar, y si no conozco a nadie me chupa un huevo"
Muy valiente hasta el primer día en el que sentí que había un bicho adentro de mi estómago que en cualquier momento me abría al medio y mataba a todo el liceo. Igual cuando entré a la clase se me pasó.
"¿Quiénes son éstos pelotudos?" pensé. Y me senté adelante, pero no en una fila, adelante, literalmente casi a medio metro del pizarrón, "así no les ves la cara" me decía mi cerebro y yo me reía. 
¿Quién fue mi primer profesor? ¡Exacto! Matemática. 
-¿Vos sos esa nena que tuve el de alumna anteriormente y se cambió, nadie me avisó, y estuve todo el año diciendo tu nombre de la lista?
-Supongo.
Ya veía como empezaba la cosa, cuántos más se iban a quejar de que tuvieron que decir mi nombre no sé, 100 veces, si soy hermosa y mi nombre también, piensen en la escritora Oriana Fallaci si no quieren pensar en mi.
Tuve una "amiga" que al poco tiempo dejó de ser mi amiga, no sé por qué, también fue de los peores años de mi vida, al igual que el 2012. Igual prometí no volver a hablar de eso, no me interesa. Así que sólo voy a decir que fue un error, el cuál me perdonaron. Y está bien.
El último mes dije ''me tienen podrida" y dejé de ir al liceo, evidentemente había sido "buena alumna" según la directora y la adscripta.
-¿Entonces puedo dejar de venir?
-No.
Ahí descubrí que es tan cierto el poder del cerebro que me asusté. Me enfermé, jodidamente, y tuve que reposar un mes, mirá que coincidencia, ¡y yo que no quería ir! ¿las cosas estaban a mi favor, o en mi contra? ¡A mi favor por supuesto!
Eso pensé durante ese mes, hasta que pasé de año, por fin, con casi todas las materias con seis y siete, cuando había llegado a un promedio de 10. 
Ahí me di cuenta que decidí yo misma enfermarme para no ir, porque estaba cansada, que es cierto, pero podría haber dado todo de mi. 
También le prometí a mi psicóloga no volver a sentirme mal por éste tema, porque esfuerzo de mi puse, quizás no todo, pero...
De todas formas acá estoy. 
2015.
¡Hola!
Éste año empezó bien, estoy aprendiendo cosas nuevas y no las mismas cosas que aprendí durante tres años. Estamos yendo juntas al liceo que tanto odié y que hoy creo que lo quiero, vamos en la noche, lo que nos da tiempo de dormir hasta la hora que tengamos ganas. Y de poder pedirle a ella que me explique lo que no entiendo de matemática (es decir que me explica todo, y cuando no, se lo copio)
Puedo decir que mi cuarto se está volviendo mío, (y mi vida también) y no un cuarto en el que me adapté a estar, que antes era de mis viejos. Fue pintado, le coloqué cuadros, una mesa de luz con una mantita super fina amarilla, algunos palillos artesanales de una feria con diseños de marcianitos. Una lámpara de lava que compré por el 2007 y nunca usé. Coloqué cuadros, también en el pasillo, uno de Marilyn Monroe y otro de Elvis Presley.
Encontré cerca de 15 encendedores. Tengo dos latitas para guardar porro, una de una chalita, y otra de una mujer en bolas. También me trajeron un collar de Indú de un nene llamado Mateo, al que mi persona favorita le dice "Hola señor Homeros" 
También tengo un sillón en el cuarto, una guitarra, el placard ordenado, menos ropa, aunque sigo con bombachas de bandana y las ketchup que las usaba cuando estaba en primero de escuela, y medias agujereadas que no quiero tirar porque pienso que son "recuerdos".
Estuve una semana sin fumar cigarrillos, "¡bien!" pensé. Ahora estoy fumando uno, había dejado de fumar sólo porque estuve con vómitos. Igual está bueno felicitarse. 
También prendo velas y descubrí que mi incienso favorito es el de vainilla, y me gusta prenderlo cuando escucho a Janis Joplin mientras me baño en la bañera, y no en la ducha.
También me baño menos, pero cuando me vuelvo a bañar lo disfruto más.
Éste año cumplo los 18 y quiero una torta de Blink. Y una moto, en lo posible una vespa, aunque mamá me dijo que no, yo sigo con mis utopías. 

Me olvidaba de algo.. crecí, aunque mida 1,47, crecí.